Sobre mi
Mi camino de regreso a mi
A los 33 años me miré al espejo y supe que no podía seguir viviendo de la misma manera. Había construido muchas de las cosas que había deseado, pero algo en mí seguía sintiéndose vacío.
Fui a ver a una astróloga y ella me habló de toda el agua que había en mi carta natal, de mi sensibilidad y de una manera de sentir que hasta entonces no sabía comprender. Esa consulta no resolvió mi vida, pero abrió una puerta: empecé a mirarme con otros ojos.
Después de esa consulta tomé decisiones que venía postergando. Me separé y comencé un camino de transformación personal que no fue rápido ni lineal, pero sí profundamente verdadero. Empecé a volver al cuerpo, a escucharme y a reconocer qué parte de mi vida había sido construida para cumplir con lo esperado y cuál nacía realmente de mí.
También mi mamá fue una figura fundamental en ese recorrido. Desde muy chica me acercó libros sobre sanación, conciencia y transformación. Durante años, muchas de esas enseñanzas quedaron guardadas en mí. Con el tiempo comprendí que también habían sido semillas: una forma silenciosa de recordarme que siempre era posible volver a empezar.
La astrología, el yoga, el tarot, la biodescodificación, los Registros Akáshicos, la meditación y el trabajo con el cuerpo fueron apareciendo como lenguajes distintos de una misma búsqueda. Cada uno me ayudó a comprender algo esencial: que sanar no es convertirse en otra persona, sino volver a habitarse con más verdad, conciencia y amor.
Durante muchos años, mi identidad pública estuvo ligada al arte y al mosaico. Esa etapa fue profundamente creativa y formó parte esencial de quien soy. Con el tiempo, mi camino se fue transformando y hoy esa misma sensibilidad encuentra una nueva forma de expresión: acompaño procesos de autoconocimiento, transformación personal y bienestar a través de la astrología, el yoga, la biodescodificación, el tarot, los Registros Akáshicos, la meditación y el trabajo con el cuerpo.
Hoy acompaño a otras personas a comprender su historia, reconocer sus patrones y volver a escucharse. No lo hago desde un lugar de perfección ni desde una teoría distante, sino desde un camino que también tuve que atravesar.
Nunca es tarde para volver a vos.